Apuntar y Disparar. ¿Sólo eso?

Apuntar y Disparar ¿Sólo eso?

Nunca comiences un plan de entrenamiento o un régimen sin saber hacia dónde te diriges. Plantea tu objetivo: bajar de peso, aumentar musculatura, tonificar, alcanzar cierto porcentaje de grasa, etc. Cualquiera que este sea, un objetivo claro desde un principio te ayudará a lo largo de todo el camino.

Una vez definido el objetivo, debes sentarte y planificar cómo vas a alcanzarlo, y es aquí donde muchos fallan, ¡incluso lo pasan por alto!. La planificación es la clave para lograr tu objetivo.

Voy a ejemplificar lo que quiero demostrar con una pequeña metáfora: imagina que existe un blanco de tiro el cual se encuentra a 250mts de ti. Te entregan un arma de fuego cargada. El objetivo es dar al centro del blanco. La instrucción: simplemente apunta y dispara.

Probablemente, como la gran mayoría que nunca ha tenido un arma en la mano, lo primero que harás es intentar dar en el blanco imitando lo que has visto en los medios o por concejos de algún cercano. Apuntar al centro del blanco, respirar profundo y luego disparar. Parece fácil, pero te puedo adelantar que ese primer disparo no dará en el centro, es más, seguramente será muy alejado de este.

¿Por qué pasaría esto? Analicemos la situación: tienes un blanco de tiro inmóvil, un arma cargada y probablemente apuntaste al centro, pero luego el tiro dio en cualquier parte menos donde tú deseabas. ¡Eso pasó porque fallaste en la técnica!.

El arma cargada representa tu cuerpo, el cual te fue asignado, no te lo dieron a escoger. Puede que recibas un rifle automático de alto poder hasta una simple pistola de bajo calibre manual. Con el arma más potente sería más fácil y rápido dar al centro del blanco, pero si recibiste la pistola, quizás no podrás hacer tanto daño o te costará más dar en el blanco, pero de igual forma tienes la posibilidad de lograr tu objetivo.

La genética del cuerpo es muy similar a recibir un arma más o menos potente, te puede ayudar o incluso jugar en contra de tus deseos de salud y estética corporal. Una genética beneficiada puede entregarte una estructura muscular muy buena o un metabolismo acelerado que ayude a quemar grasa fácilmente. Por el contrario puedes tener una genética que haga que tengas un cuerpo con masa muscular frágil o que incluso retengas más grasa de lo común, pero te diré algo, si es este tu caso o muy parecido a él, lo peor que puedes hacer es echarte a llorar y lamentar lo que te tocó. Lo único que lograrás con esto es perder tiempo y ganas soñando en cómo serían las cosas si tu genética fuera diferente.

Una actitud positiva frente a una situación no favorable es buscar una solución al problema. Para eso, primero que todo debes ser realista, estar consciente de tu genética y tu estado actual, pero también es muy importante reconocer en cómo llegaste a eso. De esa forma podrás establecer un objetivo realista y un plan acorde a la medida.

No basta con apuntar y disparar

Para dar en el blanco no basta con sólo apuntar y disparar, si lo hicieras muchas veces por tu cuenta, lo más probable es que veas algún tipo de resultados en un plazo lejano pero habrás gastado una gran cantidad de tiempo y municiones en el camino. Es más, si comienzas a disparar sin saber antes como hacerlo, asimilarás malos hábitos difíciles de cambiar posteriormente.

Antes de ponerte a hacer las cosas sin pensar, debes aprender la técnica para llevar una acción acorde al plan. Debes conocer tu arma, entender cómo funciona su mecanismo, de que materiales está hecha y como se comportan, que tipo de municiones son las que utiliza, cuando debes ocuparlas, conocer sus fortalezas y debilidades, los alcances y límites. No sólo eso, también es buena idea estudiar otros temas que te pueden ser útiles: balística, posicionamiento correcto para el disparo, prácticas de relajación, respiración y concentración para dar un tiro certero.

Tu cuerpo tiene el mismo potencial que un arma de fuego para dar en el blanco, esté o no predispuesto genéticamente, pero antes debes conocerlo de arriba a abajo. De esta forma serás realista y consiente sobre el potencial de ti mismo. Pero ten cuidado en este paso, ya que esta información no debes obtenerla de cualquier parte. Hoy en día existen muchos medios por los cuales te ofrecerán esta información y no son todos fidedignos. Mi consejo es que siempre te hagas asesorar por profesionales que conozcan del tema y te guíen por buen camino. Pero si además, aprendes por tu cuenta, serás capaz de tomar tus propias decisiones, lo que es muy valioso para que sientas que realmente vas por buen camino.

De la teoría a la práctica

Una vez que tu objetivo y metas están definidos, los tiempos límites para lograrlos, y ya tienes tu plan de acción, el siguiente paso es llevarlo a la práctica. Es importante que la práctica sea lo más fidedigna posible a lo teórico. No sirve de nada que gastes tiempo planificando y luego realizando la acción a medias. ¡Debes ser consecuente de tus actos con respecto a tus pensamientos!.

La retroalimentación y los ajustes

Esto es fundamental para lograr la puesta a punto: la retroalimentación es la información que se obtiene luego de llevar a la práctica tu plan y obtener un resultado (bueno o malo). Por este motivo es indispensable llevar nota, cuantitativa y cualitativamente, de todos los resultados que has obtenido en un periodo de tiempo, y en base a eso realizar ajustes a tu plan. Tu cuerpo es el reflejo de tus acciones: “yo soy lo que soy, por lo que fui y lo que soy”.

No seas obsesivo, extremista, ni rígido con el plan que estableciste en un principio a lo largo del tiempo. Los ajustes y mejoras, son primordiales para que te vayas adaptando a la respuesta de tu cuerpo, pero siempre deben ser hechos en base a una retroalimentación sólida que justifique dichos cambios. De apoco irás moldeando el método a tu medida.

La práctica hace al maestro

La experiencia que obtienes luego de llevar a cabo tu plan de acción es indispensable para tomar buenas decisiones continuamente. Si no llevas a cabo lo planificado no podrás obtener nunca una buena experiencia que aglomere todo lo aprendido de un principio y sin ello nunca obtener buenos resultados. La práctica e incluso experimentación sana y consiente, harán de ti el maestro de tu cuerpo.

Ser realista

Luego de haber pasado todos estos pasos, probablemente tengas una idea muchísimo más clara de los alcances que puedes lograr. Incluso puedes llegar a sorprenderte si tus expectativas eran bajas. Pero si por el contrario, en un principio estableciste objetivos muy altos y luego de pasar mucho tiempo no lo logras, no debes frustrarte, por el contrario debes estar agradecido de lo que has logrado y pensar en cómo te verás luego de pasar por todo este proceso. Por sobre todas las cosas probablemente vas a mejorar tu salud.

Es importante que no confundas ser realista, con ser conformista. Ser realista significa lograr lo mejor con las herramientas que tienes y en base a eso darse ser consiente de los avances que has obtenidos y los alcances posibles. Ser conformista es estancarse y convencerte que has alcanzado un límite el cual nunca lograrás sobrepasar. Esto no es así, ya que siempre puedes avanzar y estar en constante mejoría.

Quizás en este punto puedes redefinir tu objetivo, pero eso sólo te lo dará la experiencia de años en esta aventura que recién comienza.

Lograr tus objetivos con inteligencia

La mayoría de nosotros nos apresuramos en comenzar con lo práctico, no planificamos y muy pocas veces existe una retroalimentación. Espero que te haya quedado claro lo esencial que es conocer lo que estás a punto de hacer. Comprendo que puede llegar a ser un poco tedioso, aburrido y que de seguro nos tomará más tiempo, siendo que la gran parte de las veces se quieren ver resultados lo antes posible, pero presta atención: estamos hablando de tu cuerpo, de tu vida, tu tiempo y tu dinero. No lo malgastes tomando cualquier consejo de gente que lo único que quiere es lucrar contigo sin garantizar resultados.

Aprende, estudia, interésate, filtra, lleva a la acción, retroaliméntate y luego saca tus propias conclusiones. No te preocupes que yo te ayudaré expandiendo la información con cada punto que establecí en este artículo, con el tiempo todo esto te dará la experiencia para saber cómo moldear tu cuerpo a tu antojo y dar en el blanco que quieres, independiente del arma que se te haya asignado para esta vida.


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3 Comentarios
Comentario de LFX
Lo escribió el 13 abril 2010 a las 12:16 pm

Hola!!! gracias x el artículo!!
me sirvio de mucho =D

Comentario de ABSENT
Lo escribió el 4 agosto 2011 a las 9:28 pm

Hola! me inspiraron mucho tus palabras!.. hace un año baje 25 kg haciendo dietas por mi cuenta, y hoy fui a un chequeo con la nutricionista, y me dijo que tenia un porcentaje de grasa del 30%… Es decir, hice mal las cosas. Ahora estoy pagando las consecuencias, y tienes toda la razón en tus articulos.
Muchas Gracias! 😀

Comentario de Yury Sepulveda
Lo escribió el 5 agosto 2011 a las 4:01 am

Muchas gracias a ti por visitarnos. Lo importante es que ahora tienes las herramientas para revertir la situación. Puedes leer nuestros artículos y si tienes alguna duda sólo hazla por acá. Mucha suerte!

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